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América del Norte 
 

Estados Unidos

La presencia de las Hermanas Misioneras Scalabrinianas - MSCS - en los Estados Unidos inició en 1941 con la llegada de las primeras 4 misioneras MSCS de Brasil. Solo después de 4 años, con la apertura del Noviciado, la comunidad ha iniciado a extenderse y ahora está presente con diversas comunidades en Chicago, Melrose Park, Northlake, Maryland y Nueva York. Las comunidades están constituidas de Hermanas MSCS de diferentes culturas y nacionalidades que ejercitan su misión en diversos sectores de la pastoral: educación cristiana, catequesis, pastoral de la salud, formación de los operadores, pastoral de la movilidad humana, pastoral social, parroquias y centros de estudio. La pastoral para los emigrantes, en particular, cambia constantemente porque se transforma cada vez más el rostro del fenómeno migratorio y a estos cambios, la Iglesia trata de dar siempre nuevas respuestas.

Al inicio del tercer milenio la globalización de las migraciones provoca el aumento del sufrimiento y de la lucha que viven los emigrantes. Ante esta realidad las Hermanas MSCS, guiadas de la experiencia del amor de Dios con Jesús al centro de su vida y de su misión, están presentes con creatividad, con eficacia y con esperanza, poniéndose al servicio. Ellas viven su vocación en la Iglesia siguiendo radicalmente a Jesucristo en la expresión de la feminidad y del carisma Scalabriniano. El servicio evangélico y misionero entre los emigrantes mueve a cada Hermana MSCS a contribuir para que crezca en la Iglesia y en el mundo la unidad, la apertura hacia toda persona y realidad, la atención al necesitado, el acogimiento y el respeto de todas las diferencias y la valoración de las culturas.

Estados Unidos es hoy en día, uno de los países del mundo que más recibe inmigrantes y refugiados, a pesar de que la ley se hace siempre más restrictiva, hasta el punto de llegar a la violación de los derechos humanos y de poner en peligro la propia vida de los emigrantes. Es notorio el problema de la deportación de los emigrantes, sobretodo hacia los países de América Latina. De los datos estadísticos de 1997 resulta que en los Estados Unidos hay 25,8 millones de personas inmigradas, de las cuales 9 millones son naturalizados americanos. Ante la enorme cantidad de peticiones de naturalización, corresponde también una considerable presencia de inmigrantes irregulares, que giran entre 5 millones de personas, a las cuales se deben añadir aquellas que tienen solo permiso de residencia temporal. Los países con más comunidades de inmigrantes presentes en los Estados Unidos son: México con el 27,2%, Filipinas con el 4,4%, China y Hong Kong con el 4,1%, Cuba con el 3,5%, Vietnam con el 3,0% e India con el 2,9%.
 


Canadá

Las Hermanas Misioneras Scalabrinianas - MSCS - son una comunidad internacional, animada del carisma scalabriniano, es decir, una misión y una espiritualidad al servicio de los emigrantes y de los refugiados. Actualmente dos Hermanas MSCS viven en una comunidad religiosa en Mississauga, Ontario. Nuestra obra pastoral se realiza en varias formas con particular atención a las necesidades sociales y pastorales de los emigrantes y refugiados. Sor Bertilla, mscs, de origen italiana es colaboradora pastoral en la parroquia de San Juan Bosco en Toronto. Trabaja con los inmigrantes italianos y les acompaña en su proceso de inculturización en la sociedad canadiense, para el cuidado de la fe y de la tradición religiosa a la cual pertenecen originalmente. Sor Diane, mscs, de origen brasileño, profesora a tiempo completo en la escuela Santa Catalina de Siena, trabaja con niños de diversas nacionalidades y culturas presentes en esa escuela. Además de la actividad educativa, Sor Diane, mscs, coordina el programa de educación religiosa en la catequesis sacramental para los niños y adultos de la parroquia.

El servicio de las Hermanas MSCS se desarrolla en una realidad local particularmente significativa a nivel migratorio. En la ciudad de Toronto viven el 12% de la población canadiense, en la cual está comprendido ¼ de la población migratoria de la nación. Los inmigrantes contribuyen para una porcentual del 92% al crecimiento numérico del crecimiento de la población en la ciudad. Los habitantes de Toronto provienen de 169 países y hablan mas de cien diferentes idiomas, de los cuales las tres principales lenguas extranjeras son el chino, el portugués y el italiano.

La diversidad religiosa y cultural de Toronto es difícil de conciliar. Señales de esto se encuentran en diversas realidades: La Misa se celebra en 35 idiomas, 200 mil musulmanes observan el Ramadam y la mitad de la población hebrea vive en Toronto. La ciudad hospeda una consistente realidad de minoría étnica.
 


México

Las hermanas misioneras Scalabrinianas -MSCS- presentes en México son de nacionalidad brasileña, filipina, canadiense y mexicana. Viven su vida consagrada y misionera, poniendo su feminidad y su empeño al servicio de la iglesia, en la sociedad y en la historia en la cual están insertas. Viven en cinco pequeñas comunidades, en Guadalajara, Tijuana, Ensenada, Tonalá y ciudad de México. Junto a ellas otras jóvenes mexicanas realizan el camino formativo en preparación a la vida religiosa Scalabriana.

La obra entre los emigrantes y refugiados llevada a cabo por las Hermanas MSCS en tierras mexicanas es variada, gracias a la riqueza del espíritu misionero que las anima y del pluralismo que caracteriza los mismos fenómenos migratorios. Además de la pastoral vocacional y el acompañamiento de las jóvenes que se están preparando para ser, por vocación, mujeres consagradas que se hacen emigrantes con los emigrantes, las Hermanas MSCS se ocupan de responder a dos más grandes cuestiones pastorales que constituyen la principal razón que la movilidad humana en México propone a la iglesia y a la sociedad.

Por una parte las Hermanas misioneras Scalabrinianas se dedican a la recepción incondicional, a la defensa de la vida de los derechos, a la promoción de la esperanza y también al socorro de las necesidades inmediatas de los emigrantes que están en camino. Esto sucede sobre todo en Tijuana y Ensenada, donde tienen centros de recepción. Por otra parte, las misioneras MSCS están comprometidas den la animación y coordinación de la movilidad a nivel nacional, diocesano y local. En la ciudad de México ellas coordinan la pastoral y también la obra de Caritas arquidiocesana para los emigrantes. Además las Hermanas MSCS se dedican a la promoción del cuidado solidario y fraterno hacia los emigrantes, de la formación de los colaboradores del sector y de la sensibilización para que toda la iglesia responda al apelo que las migraciones hacen constantemente de ella.

Las migraciones en México, de hecho, constituyen una situación compleja y relevante de la realidad local. No obstante, los muchos obstáculos y las leyes represivas, sobre todo el cierre de las fronteras y el control aferrado de la policía en torno a los confines con los Estados Unidos, la emigración no se detiene, y las Hermanas MSCS, con Juan Pablo II, saben que "la persona humana tiene el derecho de salir de la propia tierra...y también a regresar" si esto es necesario para obtener mejores condiciones de vida. México, además de tierra de movimiento de sus ciudadanos, es también tierra de continuo y de incesante "peregrinar" para tantas personas que de muchos países de América central y también del sur tratan de alcanzar la frontera hacia el norte. Entre estas personas en movimiento, una categoría particular está constituida de aquellas que han sido repatriadas por la fuerza. Por ellos, muchas veces los últimos de la sociedad, sin voz ni poder, las Hermanas MSCS se hacen hermanas, madres, compañeras de camino.
 

 
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