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 Europa 
  

Italia

La creciente presencia de personas provenientes de todo el mundo en Italia hace siempre más insuficiente el número de las hermanas Scalabrinianas - MSCS - las cuales por vocación comparten la vida con los emigrantes, solícitas a la efectiva necesidad de este tipo de presencia. Las religiosas MSCS y las jóvenes en etapa de formación - distribuidas en 11 comunidades, situadas en Lombardia, Emilia Romagna, Lazio y Calabria - son de diversas nacionalidades: italiana, brasileña, portuguesa, congolesa, filipina, eritrea, srilankesa. Jóvenes y ancianas, en comunidad y en cada ambiente donde viven los emigrantes, en la Iglesia y en la sociedad, autóctonas e inmigrantes, las hermanas MSCS viven y promueven la interculturalidad viviendo con simplicidad la realidad histórica en que se encuentran.

La misión que viven les coloca en actitud de servicio ante la vida, de cuidado de la fe, de testimonio del amor de Dios para cada persona, de anuncio de Jesucristo, de estudio y de ordinario cansancio cotidiano. Las formas concretas de servicio son dictadas de los emigrantes y de la situación en que cada religiosa MSCS y cada comunidad están inseridas. La vitalidad llega de la vocación vivida creativamente, de las relaciones que trazan con actitudes personales, sociales y apostólicas, de la necesidad del otro y del abandono confiado en el Otro, el Señor que provee. Las Hermanas MSCS presentes en Italia se dedican al estudio, a los servicios en el interno de la Congregación y a la actividad socio-pastoral entre los emigrantes en la Iglesia local.

Respecto a las migraciones Italia - que por más de un siglo ha concebido la migración como flujo de emigración de italianos, de los cuales son 60.000.000 de descendientes en el mundo - en el último decenio registra un consistente movimiento inverso, constituido de una parte de la presencia de inmigrantes italianos de retorno, pero sobretodo de la presencia de extranjeros, que hoy giran en torno al 3% de la población total. La mayor parte de la población inmigrada está constituida de emigrantes económicos y de sus familias. Una notable porcentual de la presencia se debe, entre otras, a la llegada en masa de prófugos a causa los recientes conflictos bélicos en la vecina Europa del Este. Estas migraciones ofrecen a las Hermanas MSCS presentes en Italia la posibilidad de vivir su historia personal y vocacional como instrumento para testimoniar el amor de Dios a los hijos de la movilidad humana.


Francia
 
Entre los emigrantes italianos, portugueses, magrebinos, entre aquellos provenientes de las naciones de África de los Grandes Lagos o de Europa del Este o entre ciudadanos franceses de las mas variadas nacionalidades de origen o de pertenencia, las Hermanas Misioneras Scalabrinianas -MSCS- presentes en Francia son testimonio y operarias del cuidado pastoral, en la educación popular, en la presencia solidaria y espiritual entre los enfermos, las familias, los jóvenes, los niños, los ancianos. Ellas viven en Marsella, en Seremange y en Villiers al Sur de Marne y realizan un servicio evangélico y misionero en las más distintas realidades, sea en aquello que necesiten los emigrantes o sea aquello que ellas mismas o la Iglesia Local consideren importante para el bien de los demás. Son religiosas MSCS de nacionalidad italiana, brasileña, congolesa y etiope, las cuales viven en comunidad, en las mismas colonias donde viven los emigrantes.

Llevan a cabo su labor de manera conjunta con otros organismos eclesiales y laicos comprometidos al servicio de la vida en la realidad referente a la inmigración en Francia. Insertas en la Iglesia Local, las hermanas MSCS ofrecen servicio, escucha, hospedaje en colaboración con otras personas, organismos y asociaciones. Ellas valoran las varias culturas, sensibilizan a la población sobre los temas referentes a la migración, reflexionando y trabajando en equipo, promoviendo el ecumenismo y el diálogo interreligioso, cuidando las relaciones interpersonales e institucionales, colaborando con voluntarios y con todos los interlocutores que son o que pueden ser referencia para las personas que forman parte del fenómeno migratorio, entre los cuales sirven, muchas veces, como puentes.

Los inmigrantes en Francia son 4.310.000, es decir, el 7,4% de la población (censo 1999). Confrontando estos datos con los del censo de 1990 se puede notar que:

1. El número de inmigrantes nacidos en países europeos disminuye; se registra de hecho una disminución de:

  • 1.600.000 inmigrantes de países de la Unión Europea (570.000 Portugueses, 380.000 Italianos, 310.000 Españoles);
  • 300.000 de países europeos fuera de la Unión Europea.

2. El número de originarios de Magreb aumenta; son:

  • 1.300.000 inmigrantes de más, de los cuales 580.000 Algerianos, 520.000 Marroquines y 200.000 Tunecinos.

3. También las personas provenientes del resto del mundo aumentan en número y en proporción en el seno de la población inmigrada:

  • 1.100.000 inmigrantes (175.000 turcos, 385.000 asiáticos, 400.000 africanos).

Albania

Actualmente estamos presentes en Albania co seis Hermanas Misioneras Scalabrinianas - MSCS -, de las cuales, dos son albanesas y quatro italianas. Viven con nosotras quatro novicias albanesas, que se preparan para la Profesión Religiosa.

Nuestra presencia en Albania está a servicio de la evangelización, del trabajo pastoral, particularmente con las mujeres, jóvenes y niños, en la educación cristiana y humana, formación y orientación asistencial a toda poplación.

La comunidad se ubica geograficamente en Juban - Gurrizi, Scutari. Las Hermanas acompañan a los inmigrantes albaneses en Itália, Grécia e Inglaterra, acogiendo a las familias que viven el drama de la emigración, en el sufrimiento y clandestinidad en tierra extranjera. La comunidad está atenta al ingreso de los inmigrantes y les envia el boletin diocesano. "fjala e paqes" como vehículo de comunicación y con el objetivo de mantener vínculos afectivos con la patria que dejaron, la familia y a los valores religiosos de cuna.
 
Albania constituye hoy cerca de tres millones de habitantes. En la región donde viven las hermanas, un tercio de la población es compuesta de familias en emigración y tres cuartos de familias cuyos miembros ya emigraron y adquiren residencia afuera de Albania. La situación social y económica precaria, como consecuencia de 47 años de comunismo, lenta democracia, no favoreció la estabilización ni cualquier investimiento en el proprio pais. Así se ha forzado la migración buscando mejores condiciones de vida. Los jóvenes migraron porque no hay expectativas de futuro, ni trabajo, mucho menos coraje para empreender algo nuevo.

Mientras la emigración albanesa se configura como un fenómeno de masa y huída clandestina, la delincuencia rotula el pueblo albanes en el mundo de fama peyorativa. Frente a estas condiciones de abandono aumenta la llegada de misioneros en Albania como agentes del proselitismo.
 


Polonia

Las Hermanas Misioneras Scalabrinianas - MSCS - están presentes en Polonia desde el mes de junio de 1995 con la intención de iniciar el servicio evangélico y misionero para los inmigrantes presentes en el territorio. La única comunidad de religiosas MSCS en territorio polaco se encuentra en Breslavia (Wroclaw) y está constituida por una Hermana brasileña, una portuguesa y una albanesa.

Ellas viven su vocación misionera como amor que se dona, más en actos concretos que en anuncio explicito, con simplicidad, esforzándose por vivir una vida alegre siguiendo a Jesucristo. En su vida cotidiana, además del servicio y la atención a los emigrantes y a los refugiados más pobres y necesitados, ellas continúan el estudio de la lengua y de la cultura polaca y progresivamente se insieren en la realidad local, donde cuidan, en particular, la formación y el acompañamiento a los jóvenes en búsqueda vocacional.

Una Hermana MSCS es directora del oficio para los emigrantes y refugiados de la Caritas Diocesana de Breslavia. Las Hermanas Misioneras Scalabrinianas tratan de ser hermanas de los emigrantes y refugiados, sin diferencia de raza o religión. Ellas les ofrecen varios servicios, en primer lugar recibimiento y escucha. Allí les informan sobre las leyes vigentes, les ayudan a orientarse para obtener el permiso de residencia y les acompañan en el proceso de integración en la realidad local. Las Hermanas MSCS están presentes también en los momentos de emergencia como la asistencia y la coordinación en el campo para prófugos de Kosovo, recibidos por tres meses en el 1999. Las Hermanas MSCS hacen, entre otras cosas, obra de sensibilización de la opinión pública y eclesial respecto a la realidad migratoria, coordinan el servicio a los emigrantes en colaboración con entidades públicas locales, nacionales e internacionales y trazan redes de sostén a los hijos de Dios en "movilidad" también colaborando con las ONGs activas en el territorio.

La realidad migratoria de Polonia es todavía desconocida para los demás. Polonia se ha adherido a la Convención de Ginebra en 1999, y de esta fecha el acogimiento a los refugiados ha iniciado lentamente. Hoy la presencia de refugiados es alrededor de 1000 personas provenientes de Afganistán, Bosnia, Bielorrusia, Sudan, Armenia, India, Bangla Desh y de Sri Lanka. De los emigrantes económicos, en cambio, es difícil tener una cifra. Una parte considerable de inmigrantes son de las zonas fronterizas y provienen de los países de la ex-URSS. A éstos se añade un movimiento de emigración de retorno para la repatriación de los polacos de la Siberia y de Kazakistan. Polonia, ciertamente, permanece todavía - aunque la tendencia comienza a cambiar- un "país de paso", porque la mayoría de los emigrantes vive en territorio polaco solo en vistas de lograr entrar en otras naciones europeas, sobretodo en Alemania.
 


Alemania

Algunos nos llaman "Hermanas del Camino" y podemos coincidir con esa afirmación. En verdad "ser emigrante con los emigrantes" es lo que cada Hermanas Misionera Scalabriniana busca concretar. Por lo tanto, nuestro estilo de vida es determinado por los emigrantes, caracterizándose por lo provisional, movilidad, flexibilidad, diversidad y acogida.

El respeto por la alteridad comienza en el interior de nuestras comunidades religiosas. En Alemania estamos presentes con cuatro pequeñas comunidades. Son formadas por hermanas italianas, provenientes de diferentes regiones de Italia y brasileñas de diversas orígenes. La pluralidad de nuestra vida nos prepara para la diversidad étnica, social, cultural y religiosa del otro.

Estamos presentes en tres diócesis: Rottenbug-Stuttgart, Koln y Essen. En nuestra acción apostólica vivimos con los emigrantes una doble tensión: por un lado valorar y conservar la cultura de origen y su fuerte relación con la experiencia de fe y, por otro lado, en el realidad de la historia, la atención para superar las oposiciones, los contrastes y las divisiones.

Nuestro trabajo apostólico cotidiano se desarrolla en el ámbito de las Misiones Católicas italianas con ancianos, familias, jóvenes, mujeres, adolescentes y niños en diferentes actividades: formación humana y religiosa, preparación a los sacramentos, liturgia, encuentros festivos, actividades de coordinación, visitas a enfermos, relación con la Iglesia local, asistencia social y otras conforme a las necesidades. La evangelización es el grito profético de la misionera frente a los desafíos de la sociedad fuertemente marcada por el secularismo.

La realidad migratoria en Alemania es muy compleja. Las antiguas migraciones del oeste sobretodo de Polonia, fueron seguidas en el período después de la segunda guerra mundial por las migraciones occidentales: portugueses, españoles e italianos. Además de estos llegaron los griegos, los turcos y los yugoslavos. En los últimos tiempos después de la "caída del muro" las corrientes migratorias se desarrollaron con flujos provenientes de los países del oeste europeo con una fuerte apertura a los prófugos y refugiados. Se acentúan también las inmigraciones de África, de Asia y de América latina, haciendo de Alemania uno de los polos migratorios más vivos y fuertes de Europa y del mundo. En Alemania, antiguas y nuevas migraciones viven su propia cultura de forma casi independiente unas de las otras y de la propia sociedad alemana.
 


Portugal

Con el correr de los siglos Portugal ha experimentado un fuerte movimiento emigratorio de su población. En las últimas décadas, con el fin del período colonial, el movimiento migratorio se intensificó también en Portugal. Muchos ciudadanos portugueses emigraron hacia otros países europeos, sobretodo hacia Francia, Suiza y Alemania, pero hubo también un flujo inverso. De las ex-colonias portuguesas llegaron muchísimos emigrantes, movidos sobretodo de la crisis socio-económica che surgió después de las colonizaciones y, a veces, también a causa de los conflictos bélicos que estaban (y que están todavía) en curso.

Las religiosas Misioneras Scalabrinianas - MSCS - están presentes también en esta realidad. Ellas tratan de mantener la fe de los inmigrantes y de sus familias, compartiendo con ellos los sentimientos, las angustias, los sueños, el cansancio y las nostalgias que acompañan a cada emigrante. En 1982 las Hermanas MSCS inauguraron la primera misión en tierra portugués. Hoy tres comunidades formadas de Hermanas brasileñas e italianas viven en Fátima, Amora y Cova da Piedade. La Hermana MSCS encuentra su fuerza en la Eucaristía, en la Palabra de Dios y en el fiel cumplimiento de la misión que la Iglesia le encomienda.

En la realidad local donde las Hermanas MSCS viven y trabajan, ellas son una humilde presencia que privilegia la comunión, el compartir y la catolicidad. Ellas se encuentran entre los jóvenes en la pastoral juvenil; entre los niños y adolescentes en la escuela, el horfanatorio y la liturgia; trabajan entre las familias con visitas, encuentros y la vida parroquial. También se dedican al acogimiento de peregrinos y al sostenimiento para la formación y el descanso de las demás Hermanas MSCS que pasan por Portugal. Las religiosas MSCS llevan a cabo una particular actividad de sensibilización respecto a la figura del emigrante, que consiste por una parte en la cultura del acogimiento y por otra en la responsabilidad de cada uno en ser participe de la vida y de la dignidad del emigrante, sea del portugués al exterior que del inmigrado de otra nacionalidad presente en Portugal.
 


Suiza

Suiza se distingue por una persistente llegada de inmigrantes de diversas nacionalidades. El encuentro entre varios colores, sonidos, culturas y religiones presentes en el territorio se puede experimentar también en las cuatro casas donde viven y trabajan las Hermanas Misioneras Scalabrinianas - MSCS. La multiplicidad y pluralidad son amadas, escuchadas, custodiadas y practicadas en las Escuelas Maternas de Luzern, Allschwil-BL, St. Gallen y Winterthur, donde asisten niños de diversas nacionalidades.

Las diez religiosas MSCS están al servicio sobretodo de la educación de los niños, pero trabajan también en el sector pastoral en el sostenimiento humano y espiritual de las familias y de los enfermos que gravitan en torno a las Misiones Católicas Italianas. Ellas son un punto de referencia valioso para los emigrantes con los cuales comparten la vida, el trabajo y la fe. En San Gallo las Hermanas MSCS también albergan y acompañan a los extranjeros que están temporalmente en la ciudad y en las periferias a causa de tratamientos médicos especializados.

En las Confederación Helvética el 31 de agosto de 2000 vivían 1.379.800 personas con pasaporte extranjero, es decir el 19,3% de la población entera. En algunas ciudades el porcentual llega al 40%. Del 1 de septiembre de 1999 al 31 de agosto de 2000 están como inmigrantes en Suiza 87.793 nuevos extranjeros. Suiza permanece como la nación en el mundo que, después de Luxemburgo, hospeda la porcentual más elevada de inmigrantes.

Las religiosas Scalabrinianas, además de trabajar en Winterthur, en Canton Zuringo, donde residen 258.849 extranjeros, están presentes también en Canton San Gallo (87.140 extranjeros), en Canton Lucerna (51.246 extranjeros) y en el semi-canton de Basilea Campagna (42.953 inmigrantes). En los cuatro cantones citados se registra un crecimiento de la población inmigrada.

De la población extranjera, el número más elevado es el de italianos (323.187). Les siguen los portugueses y españoles. Están en aumento los inmigrantes provenientes de la República Federal Yugoslava, de Turquía, de América Meridional y de América Central.
 


España

Nosotras, hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo-Scalabrinianas iniciamos nuestra misión en España el 23 de seteptiembre del 2003, bajo la responsabilidad de la Provincia Cristo Rey, con sede en Porto Alegre – RS, Brasil, y como provincia de apoyo, la Provincia San José, con sede en Piacenza – Itália

Nuestra presencia apostólica-misionera Scalabriniana, en españa , está situada en la diócesis de Sigüenza – Guadalajara, a una distancia de 50 Km de Madrid, capital del país. Guadalajara cuenta, hoy, con 80.000 habitantes de los cuales 7.266 son inmigrantes regularizados osea, inmigrantes que tienen permiso de residir y trabajar, según los casos. Son en su mayoría latino-americanos, africanos – sobretodo de Marruecos y de otros países del este europeo. Además de inmigrantes en situación regular, Guadalajara también acoge muchos inmigrantes inscritos pero no regularizados y otros tantos no inscritos, podiendo estimarse un total de 11 – 14 mil migrantes. Las proyecciones indican que Guadalajara, hasta el año 2010, duplicará la población principalmente como consecuencia de la inmigración.

Hna. Norma Kleinubing, la primera misionera designada a esa misión fue nombrada por el Obispo de la diócesis de Siguenza, Monseñor José Sánchez, “Directora de la Delegación Diocesana de Migraciones” con la responsabilidad de ocuparse de la pastoral migratoria dando un enfoque prioritario en los aspectos espiritual y religioso-eclesial de los inmigrantes. El trabajo programado tiene en vista una acción en rede que deberá envolver toda la Igresia y la población inmigrante, la misión tendrá como prioridades tres puntos: conscientización, formación de agentes y una acción pastoral e misionera capilar de re-evangelización através de las parroquias, entre la población autóctona como también a los inmigrantes e viceversa.

Delante de este gran desafío misionero “Escucho, observo e me pergunto: ¿qué hacerr? ¿Por dónnde comenzar para que la Igresia se apróxime más de los inmigrantes y ellos encuentren el camino para vivir su fe y sus valores en su Iglesia en tierra estranjera? (Hna. Norma Kleinubing, mscs)

Somos invitados a participar de esta misión através del apoyo y de la oración. Intercediendo al Padre, por medio de Jesucristo – Camino, Verdad y Vida -, para que ilumine el camino a seguir, de sabiduría, fortaleza, ciencia y amor incansable a las misioneras que envía a esta misión a fin de que puedan ser expresión de su amor junto a sus hijos inmigrantes.
 

 

 
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