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 Africa 
 

Republica Sudafricana

La presencia de las hermanas Scalabrinianas - MSCS- en tierra Sudafricana es reciente. La comunidad está constituida por tres religiosas MSCS, de las cuales dos son brasileñas y una americana, dos de las cuales viven en Johannesburg y una en Odendaalsrus trabajan entre los emigrantes y sobre todo entre los refugiados.
 
En medio del pluralismo cultural, lingüístico y social que caracterizan la situación migratoria de la república Sudafricana, las hermanas tratan de mantener viva la fe y la esperanza de los peregrinos con los cuales comparten un pedazo de camino y a los cuales dedican su vida y servicio. Después de varias experiencias entre diferentes categorías emigrantes presentes entre el país, entre los cuales los descendientes de los europeos y los trabadores de las minas, hoy la atención primera de las hermanas MSCS se dirige a os refugiados, sea por cuanto respecta al servicio de coordinación del departamento diocesano para la pastoral de los refugiados sea por lo que concierne a la asistencia sobre todo de mujeres y niños refugiados, ofrecida en el nuevo albergue de Johannesburg. En su misión las hermanas MSCS se dedican también a la escucha , a la formación e integración de la comunidad eclesial de la Iglesia del albergo, así como a la promoción de la vida y necesidades que los refugiados tienen y llevan consigo, y también a la orientación, a la información y a la ayuda para la preparación de los documentos.
 
Su misión se desarrolla en un país donde son actualmente ochenta mil refugiados, de los cuales cuarenta mil viven en Johannesburg. Estos son en su mayoría jóvenes y hombres provenientes de zonas urbanas y de los países de origen, pero en los últimos años crece también la presencia de mujeres y de niños. Entre ellos también es fuerte la presencia de intelectuales y profesionistas, los cuales viven en una citación de pobreza porque el país, además de no concederles la visa, no asegura tampoco ninguna subsistencia. Por nacionalidad están principalmente en África del sur, Congoleses, Somalianos, Sudaneses, angolinos, etíopes, borundeses, rwandeses. Podemos decir que provienen de todos los países africanos en conflicto.
  


Mozambique

Desde el mes de Abril de 1994 las Hermanas Misioneras Scalabrinianas - MSCS - trabajan en Mozambique en Rossano García, una apequeña ciudad no muy lejana de Maputo, en la frontera con la República Sudafricana, donde viven entre los menores a los cuales, en particular, dedican su vida. Las tres hermanas MSCS de las cuales está constituida la comunidad religiosa son brasileñas. Ellas comparten la vida del pueblo en medio al cual fueron enviadas como misioneras y donde trabajan sobre todo a favor de los más pobres y necesitados, para obtener una vida más digna para todos.

Las hermanas MSCS en Mozambique en su misión se dedican a la educación, a la promoción humana y a la promoción pastoral. Ellas están presentes en el orfanatorio y en las escuela Juan Batista Scalabrini, donde ofrecen recepción, formación humana, escolar y profesional, evangelización y orientación. Además de eso, las hermanas MSCS se dedican al desarrollo de proyectos integrados según las necesidades de la población local formado sobre todo de emigrantes en espera de poder pasar a la nación fronteriza o de emigrantes mozambiqueños repatriados por la fuerza porque estaban presentes ilegalmente en el territorio sudafricano. En este contexto, las hermanas MSCS dedican una atención particular a la situación y a la dignidad de la mujer con ellas y por ellas las hermanas MSCS se comprometen para la formación humana y profesional, el acompañamiento, la obra de pastoral y el sostenimiento, porque ellas son las personas más explotadas en todos los sentidos, precisamente a causa de la emigración de los hombres, representan la verdadera necesidad presente en el territorio.

Se calcula que son más o menos dos mil repatriados semanalmente de la República Sudafricana, desorientados, abandonados del gobierno mozambiqueño, pobres y muchas veces provenientes de familias destruidas de la pobreza, de la emigración o de la guerra todavía reciente que ha sufrido por años la nación. La situación de pobreza moral y social es causada en Mozambique también de la emigración interna y del empuje de la emigración hacia el exterior. Las mujeres y los niños son las principales victimas del sistema y de las consecuencias, con la insuficiente asistencia sanitaria, el analfabetismo, la prostitución y la violencia. Con estas personas, emigrantes o no, las hermanas MSCS viven y laboran. A ellas se comienzan a unir otras personas, comunidades cristianas de otras naciones y ONGs.
  


Angola

La presencia de las hermanas Scalabrinianas -MSCS- en Angola es la respuesta dada de la congregación MSCS a las exigencias que hoy el mundo de la amabilidad humana hace a la Iglesia y a la sociedad.

La primera hermana MSCS, llegada en el mes de Noviembre del 2000 en Angola se ha insertado en el curso ya iniciado de la Iglesia y de las instituciones locales, poniendo así las bases para la presencia Scalabriniana en tierra angoleña. Desde entonces ella coordina en el ámbito nacional el Servicio Jesuita para los Refugiados. La comunidad misionera Scalabriniana está formada por dos hermanas MSCS y tienen su sede en Luanda.

El servicio evangélico y misionero llevado a cabo por las hermanas MSCS tiene que ver sobre todo con los refugiados y los damnificados que son el resultado de la guerra que ininterrumpidamente sufre el país desde hace veinticinco años. Dicha guerra civil comprende también los continuos ataques de las UNITA a la población civil y los frecuentes ataques de violencia de la población por parte de la fuerza policíaca y militar; esta situación crea un estado de inseguridad y lleva a una emigración forzada de alrededor de tres millones de angoleños. Este éxodo se dirige sobre todo hacia la zona urbana, pero también son muchos que buscan refugio en tierra extranjera.

La presencia de las minas sobre los terrenos agrícolas destinado a la producción y la destrucción general de las estructuras de producción a causa de la guerra, son motivo de una pobreza tal de obligar al 78% de la población de los campos y al 40% de la población de la ciudad a vivir bajo el nivel mínimo de sobre vivencia. 

 


Congo-Kinshasa

La presencia del rostro femenino del carisma scalabriniano en tierra africana después de Africa del Sur, Mozambique y Angola, toma forma concreta a partir de este año también en el Congo. Cuatro Misioneras Scalabrinianas, ya de algunos meses, viven y trabajan en la diócesis de Kisantu, en el Bas-Congo RDC. Ellas estan en dos pequeñas comunidades. En la primera viven dos hermanas estudiantes a Kinshasa y en la segunda comunidad habitan otras dos que trabajan directamente en el servicio evangélico y misionario, inseridas a pleno titulo en la pastoral y en el Proyecto de Refugiados en la diócesis de Kisantu.

En la espera del envío de una nueva misionera, con sencillez nuestra presencia se desarrolla como una semilla sembrada en tierra fértil. Hna Thérése Musao, congolesa, esta inserida en la parroquia donde vivimos, en un grande barrio periférico de la ciudad de Inkisi, sede de la diócesis de Kisantu, en el servicio pastoral, efectuando una busqueda para conocer la realidad en la cual estamos inmersas, con particular atención en la formación de líderes y la situación de la mujer. Hna Carmen Lussi, italo~brasiliana, trabaja a nivel diocesano, en el oficio que se ocupa de la gestion del Proyecto Refugiados. En la diocesis de kisantu, en efecto, hay 6 campos de refugiados con aproximadamente 14 mil angoleses, situados a lo largo de la frontera sur de la diócesis, que confina con el norte de Angola.

Nuestra presencia, al sostén de la misión y de la obra socio-educativa de la Iglesia Local, se desarrolla progresivamente con atención particular a aquellos aspecto que la gestion de la emergencia habia costreñido al margen sea sobre el frente pastoral que en lo referente a toda una faja de inmigrantes y prófugos angolanos, no incluidos el número de aquellos que han obtenido y mantienen todavia ahora, el estado de refugiado.

Contemporáneamente con la partida de la misión estamos desarrollando una red de sustento a la acción pastoral local y de los mini-proyectos de ayudo y promoción para las situaciones de emergencia y vulnerabilidad, sea en la forma de asistencia en casos de urgencia que de de micro-crédito para el auto-desarrollo. Se trata de adopciones a distancia, finalizadas a asegurar la alfabetización de mujeres y niños, de experienzas de sosten a la autonomia y al desarrollo local, casos de discapacitados y sobre todo promoción de solidariedad interna tramite el desarrollo de microcrédito comunitario.
 

 
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